viernes, 28 de octubre de 2011

ZAPE PELELE SE MOFA DE LA LEY DEL LIBRO EN COLOMBIA

A propósito de la ley 98 de 1993 del libro en Colombia que pone a las historietas como un instrumento que no aporta a la cultura y por tanto no lo exime de impuestos; quisieramos hablar sobre una publicación que curiosamente nació en la misma década de esta ley, más pudo contra ella y toda su ignorancia atrevida; se trata de la querida y odiada revista de carácter independiente "Zape Pelele".

Nos atrevemos a decir que fue odiada porque no a todos les pareció de buen gusto sus parodias de farándula local con caricaturas y chistes fáciles, pero también tenían historietas como Plácido Bonilla, Peleleman, Anton Popov, entre otras tiras que sacan la cara, de alguna manera, si hablamos sobre la historieta per se y servía para bien o para mal como inspiración a quienes querían iniciar su camino como historietistas.

Zape Pelele surgió en 1993 gracias a tres estudiantes estudiantes de Publicidad (Max Milfort, Diego Cardona y Andrés Vargas) que hicieron 'benchmarking' a la revista norteamericana MAD, adaptándola al público colombiano y alcanzando así un éxito rotundo con un tiraje de 7000 unidades, lo máximo que ha alcanzado una publicación de tipo independiente en Colombia. Todo esto gracias a una aceptación inimaginable de un público que se identificaba plénamente con su contenido, pues a través de las parodias se reian de personajes de farándula nacional y películas del momento, además incluian historietas con los más pintorescos personajes y situaciones al mejor estilo de la 'colombianada'. Por eso la gente estaba dispuesta a conseguir la revista, teniendo en cuenta la dichosa ley 98 y toda maraña incluida para obstaculizar su compra, la gente la adquiría igual; llegando de esa manera a convertirse en sus días en un artículo vetado en colegios y de culto actualmente.


El éxito de Zape Pelele fue casi inmediato, pues en menos de tres años ya tenían auspiciadores de empresas grandes y habían logrado menciones en emisoras de importante audiencia en el público joven. Al corto plazo se podía conseguir en las principales librerías y kioscos del pais, la gente esperaba y pedía una edición de esta revista como si fuese un single de Justin Bieber, gracias a esto logró una distribución envidiable por cualquier editor independiente.

Los creadores de Zape Pelele eran casi considerados como estrellas de pop, ellos estaban presentes en la radio con un programa propio y firmaban revistas en centros comerciales. Con el éxito de la revista, Zape Pelele se dio el lujo de publicar ediciones individuales de su emblemático personaje "Peleleman" y tener incluso una tienda propia de comics, algo único en Colombia hasta nuestros días.

Todo el 'mainstream' del dibujo creado por Zape Pelele en la década del 90 servía de cara opuesta a historietas contraculturales de la época con publicaciones como Sudaka y Agente Naranja, es decir, el comic en Colombia estaba empezando a dar pasos en variedad, por lo menos en Medellín. Pero los movimientos de contracultura no duraron mucho y para colmo de males, Zape Pelele empezaba a mutar a algo que no fue necesariamente comic, el comité fundador se dedicó a cosas diferentes a la narrativa gráfica y más bien enfocaron los esfuerzos a ejercer su profesión como publicistas y a la comedia. Así que la revista con parodias e historietas cautivadoras quedaron ahi, en el aire. Sin embargo, no deja de ser un fuerte referente para demostrar que se puede generar hábito de lectura de comics, pues suponemos que el truco de Zape Pelele consistió en no esperar a que el mercado los entienda sino que ellos entendieron el mercado en Colombia.


El punto al cual queremos llegar es que, a pesar de todo, el comic si ha marcado pautas importantes de venta y distribución en Colombia sin importar leyes o pensamientos que traben su surgimiento. Sin embargo sería un gran alivio la corrección de la dichosa ley 98 del libro, pero no se puede permitir que sea un pretexto para trabar el éxito de la cultura del cómic. Por eso reiteramos que la historieta en colombia necesita más dibujantes, más publicaciones en diferentes formatos, ojalá con la potencia de Zape Pelele para que sirvan de golpe contundente a la convocatoria del publíco en general. Se demanda más variedad, estilos que abarquen el gusto desde el más fino vanguardista hasta el más interesado lector del cómic convencional. Todo con el fin de que ampliar el abaníco de posibilidades e interés por el dibujo y la lectura, pues a través de la diversidad es más posible tocar a aquellos que incluso no gustan del comic.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Son las 12:52 Así que no cuento con mucha lucidez mental para comentar (días sin dormir bien, bueno soy Diseñador Gráfico Zombie)... Excelente artículo! Siempre admiré a los Zape Pelele y su estilo contestatario y contracultural y leyendo todo lo que pusiste comprendí mejor todo el fenómeno causado por estos seres únicos y diferentes.